Nota escrita por Héctor Velarde y publicada el 15/11/2008 por el diari estadounidense Daily News
En una conferencia en la Universidad de Connecticut, el escritor más famoso que ha tenido Nicaragua desde Rubén Darío se ve a gusto compartiendo con las personas que han ido a verlo, la mayoría de ellos profesores de literatura.
Se trata de una de las presentaciones del autor en una gira por varias universidades estadounidenses para promocionar la traducción al inglés de su novela “El reino animal” y la publicación de su nueva obra, “El Cielo llora por mí”.
Los profesores pugnan por un autógrafo del ex-vicepresidente nicaragüense. Elogian su obra. Lo invitan a almorzar.
Uno de los profesores dice que el libro de Ramírez sobre la negritud en Nicaragua (“El tambor olvidado”) es el más importante, fundamental en la construcción de la identidad centroamericana.
Otros asistentes enmarcan su obra dentro de la nueva literatura latina en los Estados Unidos, como la de Junot Díaz y Daniel Alarcón. Ramírez escucha, se ríe, y dice que no, que ellos son el TexMex de la literatura.
Su inglés es excelente. Pero cuando se le elogia por su dominio del idioma se ríe de nuevo, y dice que es curioso porque a sus nietos, que viven en los Estados Unidos, les hace mucha gracia escucharlo hablar en inglés.
Responde con buen ánimo a preguntas que tiene que haber escuchado ya un sinfín de veces.
La pregunta de cajón, que siempre le hacen en sus presentaciones públicas, es: ¿Cómo fue su paso por la vicepresidencia de Nicaragua?
Otra vez ríe. Parece que le molesta un poco, pero lo toma deportivamente. En tono de broma dice que les ha pedido a sus editores que quiten esa parte de su biografía de la tapa de sus libros, pero que nadie le hace caso.
Cuando sus admiradores finalmente dan tiempo para una entrevista, Ramírez habla con entusiasmo sobre su nueva novela.
“Es un thriller, una novela negra con humor. Mis protagonistas son un par de investigadores antinarcóticos nicaragüenses que luchan contra los grandes carteles de la droga. Es una parodia de esas películas gringas donde siempre hay una pareja de detectives que andan por la calle persiguiendo bandidos”, comenta.
El autor alcanzó fama internacional con la novela “Margarita, está linda la mar”, que es ya un clásico. Pero su obra es mucho más extensa. Empieza muy temprano, con “Cuentos”, en 1963.
Afirma que ni por todo el oro del mundo regresaría a la política. Es escritor y punto.
Hay que regresar, pues, a la literatura. La traducción de “Margarita, está linda la mar” le abrió un poco el mercado americano, y que ahora quiere aprovechar con “The Animal Kingdom”.


